Información del Programa SAA

¿Es SAA para Usted?

Nuestro propósito principal es detener nuestro comportamiento sexual adictivo y ayudar a otros a recuperarse de la adicción sexual. La recuperación fue posible para la mayoría de nosotros solo cuando aceptamos el hecho de que éramos impotentes sobre nuestro comportamiento sexual adictivo y que éramos incapaces de cambiar sin la ayuda de afuera de nosotros mismos. Muchos de nosotros nos dimos cuenta de esto cuando empezamos a asistir a las reuniones de AEA. En ese escenario escuchamos historias similares a las nuestras y nos dimos cuenta de que la recuperación de nuestra enfermedad era posible. Aprendimos a través de la Comunidad de SAA que no éramos irremediablemente defectuosos.

Asistiendo a Reuniones en SAA

Encontramos una nueva forma de vivir a través del programa SAA, y llevamos nuestro mensaje a otros que buscan la recuperación. En las reuniones, escuchamos cómo hombres y mujeres compartían su experiencia, fortaleza y esperanza para liberarse del comportamiento sexual adictivo y ayudarse mutuamente a recuperarse de la adicción al sexo. Las reuniones de SAA ofrecen un ambiente de aceptación y no amenaza donde podemos compartir nuestras luchas comunes y aprender a aplicar los principios de los Doce Pasos a nuestra vida cotidiana.

El único requisito para ser miembro es el deseo de detener el comportamiento sexual adictivo. No hay cuotas ni cuotas.

Practicamos el anonimato y la confidencialidad estrictos, para que nuestras reuniones sean un lugar seguro para todos nosotros. Con quién nos reunimos o qué se dice en una reunión se considera confidencial. Nuestra comunidad está abierta a mujeres y hombres, independientemente de su edad, raza, religión, origen étnico, estado civil u ocupación. Damos la bienvenida a miembros de cualquier identidad u orientación sexual, ya sean gays, lesbianas, heterosexuales, bisexuales o transgénero. Encuentra una reunión aquí.

Trabajando los Doce Pasos de Recuperación

Descubrimos que, cuando comenzamos a aplicar los Doce Pasos conscientemente en nuestras vidas, podíamos abstenernos tanto de la preocupación mental obsesiva por el sexo como del comportamiento sexual compulsivo. Encontramos fe y coraje para cambiar nuestra forma de pensar y actuar. Comenzamos a aceptar los problemas diarios como escalones para el crecimiento espiritual. A medida que continuamos trabajando en el Programa de Doce Pasos, experimentamos el regreso de la integridad personal y encontramos un nuevo sentido de propósito en nuestras vidas. Descubrimos la alegría de liberarnos de la adicción.

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